El día viernes 29 de febrero fuimos a entregar víveres y ropa a las personas más necesitadas debido a las últimas inundaciones. Mi experiencia vivida fue muy impresionante. Mientras iba al lugar de entrega podía presenciar realmente el sufrimiento y la gran necesidad que tienen muchas personas...
Realmente estas personas están muy necesitadas, necesitan de todo nuestro apoyo. A nadie le gustaría estar en los zapatos de ellos. Es nuestro deber como hermanos el darles la mano en estos momentos...